Xavier Fàbregas, crític teatral, o l'estratègia del jugador d'escacs

Autors/ores

  • Maryse Badiou

Resum

La posición estratégica que Xavier Fàbregas tenía desde las editoriales, en los jurados de premios, el Institut del Teatre, etc., le permitió descubrir y hacer descubrir autores jóvenes y obras de teatro de dramaturgos clásicos o modernos. Por medio del asesoramiento que muchos grupos le pedían y de sus desplazamientos a comarcas, esos textos eran a menudo propuestos para ser representados. Así, su fuerte intervención en la vida teatral y cultural del país, fruto sin duda de una determinada coyuntura política y social, fue siempre conscientemente asumida con una profunda ética profesional. A pesar de ello, Fàbregas minimizaba constantemente la influencia del crítico: «A la larga, no hay más que un crítico: el público», decía. Pensemos que la desbordante imaginación y creatividad de Fàbregas, brillante jugador de ajedrez, halló en la filosofía de este juego unos principios fundamentales. Estratega de gran humanidad, el crítico se somete a una regla: la fidelidad íntegra e incondicional al lector.

Durante cerca de treinta y cinco años, Fàbregas pasó por casi toda la prensa escrita de Barcelona, colaboró regularmente en revistas especializadas del Estado español y del extranjero. Comprometido con su tiempo y su sociedad, a lo largo de los años, sin dogmatismos, el crítico recurre a diversas metodologías de análisis crítico. Su sentido de la responsabilidad en un país en que la tradición teatral estaba por recuperar le forzó a no negligir el aspecto didáctico de la crítica. Su aprehensión global del fenómeno teatral, tomado en el sentido amplio de espectáculo, le hicieron detener en las zonas fronterizas entre el teatro y la danza, la ceremonia religiosa, la fiesta popular y la representación. Sin encerrarse en un sistema, Xavier Fàbregas ha dejado un pensamiento abierto a todas las especulaciones.

Descàrregues

Publicades

24-04-2020

Número

Secció

Articles